CINCO INVESTIGACIONES QUE DEMUESTRAN EL PELIGRO DE LOS ALIMENTOS TRANSGÉNICOS

La tecnificación genética de los alimentos produce enfermedades mortales

La tecnificación de los cultivos y las necesidades de poderosos fungicidas exponen a las personas a riesgos en la salud y peligra el medio ambiente.


Cada vez somos más los que abrimos los ojos. Como siempre decimos, no es cuestión de entrar en pánico pero si saber que lo que estamos consumiendo muchas veces es modificado por esta multinacional perversa. Los alimentos modificados genéticamente son nocivos para nuestra salud y son causantes de muchas enfermedades, hoy muy comunes y crónicas.

Cinco investigaciones científicas ponene al descubierto los riesgos que se corren al producir estos cultivos y al consumirlos:

1-Paraguay: Stela Benítez Leite

Desde su cátedra de Pediatría de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), la doctora y docente paraguaya Stella Benítez Leite realizó dos pesquisas, una en el Hospital Regional de Encarnación y otra en el barrio Los Naranjos de Ñemby.

En la primera, ella y su equipo indagó por un año(2006-2007) la realidad de mujeres embarazadas que llegaban a ser tratadas en el hospital central del segundo departamento más sojero de Paraguay, Itapúa. El trabajo concluyó que aquellas embarazadas que viven en un radio de un kilómetro en torno a campos fumigados de soja, tienen el riesgo de que sus fetos/bebés sufran malformaciones.

En el segundo estudio, el mismo equipo investigador quiso indagar qué posibles daños registraban niños y niñas potencialmente expuestos a pesticidas en el ambiente. Para eso extrajeron muestras celulares de manera comparativa, por una parte de alumnos y alumnas de la escuela San Pedro y San Pablo, lindante a la empresa de agroquímicos Chemtec SAECA, y por otra de población estudiantil de la escuela Rita Surroca, a 5,5 km de distancia de la misma fábrica.

Como resultado, hallaron que aquellos niños y niñas de San Pedro y San Pablo tenían mayor probabilidad de sufrir desórdenes celulares/genéticos, situación de riesgo para contraer enfermedades como el cáncer y otras degenerativas como diabetes e hipertensión.

2- Paraguay: José Luis Insfrán

El docente titular de Semiología Médica de la carrera de Medicina de la UNA, José Luis Insfrán, realiza periódicamente monitoreos con sus alumnos y alumnas en el Hospital-Escuela de Clínicas. Últimamente están investigando sobre el aumento de pacientes con enfermedades hemato-oncológicas (leucemias y linfomas no Hondking), provenientes de departamentos donde se realizan fumigaciones en cultivos transgénicos.

Insfrán explica que cada año 210 pacientes nuevos son atendidos en el hospital por esas enfermedades, que vendrían a ocupar permanentemente 3 de cada 10 camas disponibles. Los enfermos y enfermas de 10 a 15 años atrás se siguen tratando y llegan los nuevos, dice, y empiezan a desbordar la capacidad de atención.

Hace 10 años, estas enfermedades ocupaban el 17º puesto entre las principales causas de muerte en el país. Ahora ocupan el 3º, y el año que viene ocuparán el 2º entre los otros tipos de cáncer, como de pulmón o de cuello uterino.

3-Argentina: Andrés Carrasco

Luego de 15 largos años de investigaciones, el doctor Andrés Carrasco, jefe del Laboratorio de Embriología Molecular del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), de Argentina, publicó en 2010 sus investigaciones.

Tras experimentar en animales y anfibios con la misma mecánica embrionaria y desarrollo genético que el ser humano, Carrasco concluyó que el herbicida glifosato,  esencial en los cultivos de soja y la mayoría de los cultivos transgénicos del Cono Sur, genera desórdenes en el embrión humano, pudiendo provocar malformaciones y abortos no deseados.

Como es visible, Benítez Leite con sus métodos y Carrasco, con los suyos, llegaron a una misma conclusión: los agroquímicos utilizados en los cultivos transgénicos, principalmente de soja, generan daños en la salud reproductiva y ponen en peligro la vida de los bebés, cuando sus madres están expuestas a ambientes de fumigación.

4-Canadá: Aziz Aris y Samuel Leblanc

En la provincia canadiense de Quebec, en cuyo poblado de Sherbrooke existe un hospital y escuela del mismo nombre trabajan los médicos y docentes Aziz Aris y Samuel Leblanc, de los departamentos de Obstetricia y Ginecología, quienes investigaron los efectos a la exposición de agroquímicos con mujeres embarazadas y no embarazadas.

Específicamente el trabajo analizó la exposición a los herbicidas glifosato y glufosinato, y la toxina Bt, esta última incorporada en varios cultivos transgénicos como el maíz o el algodón. En la investigación se volvió a comprobar sobre los efectos del glifosato y el glufosinato en el feto humano: riesgo de malformaciones congénitas y complicaciones en el buen desarrollo del mismo en la placenta.

Sin embargo, lo más revelador de este estudio de principios de 2011 es que la toxina Bt se encontró en la sangre del 93% de las mujeres embarazadas, en el 80% de los fetos y en el 69% de las mujeres no embarazadas.

Se trata, tal vez, de la primera investigación que muestra que las toxinas de los transgénicos pueden llegar a nuestro organismo a través de la dieta, por lo que sus consecuencias no solamente están relacionadas a las fumigaciones con los agroquímicos que usan, sino al consumo de estos agroproductos.

El estudio hace un llamado de alarma sobre la dificultad del estómago humano de deshechar esta toxina, que pudo haber llegado a los organismos estudiados -dice- a través del consumo en la dieta de carne vacuna contaminada (el ganado industrial se alimenta a base de forrajes con maíz transgénico Bt).

La pregunta es ¿qué pasa cuando los seres humanos -no a través de las vacas- consumimos directamente el maíz transgénico Bt.?

5-Francia: Gilles-Eric Seralini

La difusión del estudio de médicos franceses de la Universidad de Caen, Normandía (Francia), tras dos años de investigaciones con ratas, sacudió al mundo entero, y puso en duda y debate la inocuidad de los alimentos transgénicos.

De paso, reforzó lo comprobado por todos los anteriores estudios expuestos en este artículo. El trabajo estuvo comandado por Gilles-Eric Seralini, cuyo equipo alimentó a un grupo de ratas con el maíz transgénico NK 603 de la empresa Monsanto, resistente al glifosato; a otro le dio agua con el herbicida glifosato y a otro grupo lo alimentó con maíz no transgénico.

Aquellos roedores que fueron alimentados con el maíz de Monsanto o consumieron el agua con glifosato, presentaron tumores, deterioro del hígado, los riñones y se presentó una reducción en la expectativa de vida, en un mayor porcentaje. Esto demuestra que tanto el maíz transgénico NK603 como el glifosato son perjudiciales para la salud.

Más información y fuente original en:


-“Malformaciones congénitas asociadas a agrotóxicos” http://www.baseis.org.py/base/h_documentos.php?pagina=2
-“Daño celular en una población infantil potencialmente expuesta a pesticidas”

1 comentario :

  1. El quinto estudio (el hecho en Francia) es el único estudio que "demuestra" el peligro de los transgénicos (y habría que ver si es un estudio estadísticamente válido). Los otros cuatro se refieren a PESTICIDAS y concluyen que los pesticidas, no los transgénicos, son los causantes de los problemas de salud.
    Es muy triste querer demostrar un punto y que los argumentos sean tan pobres. Muy flaco favor se le hace a la lucha anti OGM (de por sí muy cuestionable) si no presentamos pruebas.
    Quiero creer en la buena voluntad de la gente de EtiquetadoYa. Pero si queremos culpar a la "gimnasia" y así lo decimos en el título, pero todo lo que demostramos es sobre la "magnesia" es una manipulación absurda, sobre todo considerando que la gente duda de los noticieros de televisión, pero se cree todo lo que se publica en internet sin cuestionarlo...

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